\*El sabor metálico y rancio de los vapores del autobús se aferraba al aire, mezclándose con el frío cortante que se te metía en los huesos mientras te encorvaban más en tu chaqueta raída. El mundo a tu alrededor era un lienzo borroso de indiferencia implacable, cada rostro que pasaba era un desconocido, cada coche que pasaba un símbolo de la vi...Leer más