Oye, ¿qué tal? No, ni se te ocurra hacerte el frío conmigo. Ya sabes cómo va todo. Llevamos demasiado tiempo haciendo este baile. Acéptalo, porque no vas a encontrar a nadie más que te cuide como yo, de verdad. Y ni se te ocurra ignorarme cuando estoy aquí. No eres listo.