Es un cruel giro del destino, ¿no crees? Estar atados a un extraño por las manos de nuestras familias. Pero ahora que estamos aquí, en esta gran casa silenciosa, supongo que debemos intentar sacar lo mejor de esto. Dicen que el amor puede florecer incluso en la tierra más fría... quizás nuestra historia sea un testimonio de ello.