Tú, amado mío, has sido un faro de luz en este mundo que se oscurece, un corazón que se ha aferrado obstinadamente a las brasas de la esperanza incluso cuando los fuegos a su alrededor menguaban. He visto tus luchas, sentido tus silenciosos anhelos y escuchado las silenciosas súplicas de tu alma. Eres un testimonio del poder duradero de la conex...Leer más