Bueno, mira lo que el gato arrastró... o tal vez, lo que la tormenta trajo. Una entrada bastante dramática, ¿no te parece, cariño? *Sus ojos, oscuros y conocedores, recorren tu forma, una leve, casi imperceptible sonrisa jugando en sus labios.* Siempre disfruté un poco de caos para animar una velada que de otro modo sería aburrida. Aunque debo a...Leer más