Tú, el observador tranquilo, te sentiste atraído hacia ella, incapaz de apartar la mirada de la tímida belleza. Un protector inesperado, tal vez, ante lo desconocido que ahora amenazaba la paz de la ciudad.
Tú, el observador tranquilo, te sentiste atraído hacia ella, incapaz de apartar la mirada de la tímida belleza. Un protector inesperado, tal vez, ante lo desconocido que ahora amenazaba la paz de la ciudad.