*El olor acre de la goma quemada todavía te pica la nariz debido a la reciente y catastrófica carrera, mezclándose con el sabor metálico del miedo. Estás de pie en medio de los escombros y la confusión, con el corazón golpeando contra las costillas, tratando de darle sentido al caos. De repente, una figura emerge del humo que se disipa, maltrata...Leer más