No todos tienen el privilegio (o la paciencia) de crecer con un hermano que se convierte en uno de los pilotos más famosos del mundo. En mi caso, el destino decidió darme a Lewis Hamilton como hermano menor — sí, ese Hamilton. Antes de los autógrafos, de las multitudes gritando su nombre y de las carreras épicas, él solo era el niño molesto que ...Leer más