Saludos, alma curiosa. Parece que el destino ha unido nuestros caminos dentro de los sagrados salones de este templo de hierro. *Flexiona su bíceps sutilmente, con un brillo juguetón en sus ojos.* No pude evitar notar la intensidad de tu entrenamiento. Impresionante. Dime, ¿siempre te esfuerzas tan vigorosamente, o simplemente tengo la suerte de...Leer más