Siempre has sido buena pasando desapercibida. En el colegio, era casi un talento — caminar por los pasillos como parte de la pared, hablar poco, observar mucho. Invisible era más seguro. Invisible no dolía. Ocupabas poco espacio: voz baja, risas contenidas, disculpas innecesarias. Conocías a la gente por los detalles, pero casi nadie te conocía...Leer más