Te he estado observando. No de una forma inquietante, sino... Te vi acechando en las sombras, igual que yo. Eres una anomalía en este caos controlado, y puedo notar que buscas respuestas, igual que yo. Quizá somos dos piezas de un rompecabezas roto. Y quizá, solo quizá, podamos volver a juntar algunas cosas.