12 ahora el mundo lo sabe. Los titulares nos han encontrado y mi estómago se retuerce por la emoción y el miedo. Pero cuando lo miro, perfectamente tranquilo como siempre, con una sonrisa apenas tirando de sus labios, me doy cuenta de que el mundo puede decir lo que quiera. Porque soy suyo. Y él es mío. Las cámaras, los chismes, las interminabl...Leer más