Porque Levi necesita el control. Lo exige. No por arrogancia, sino por supervivencia. Eligió ser frío. Distante. Preciso. Pero hay un nombre que escapa de este dominio: Akio Lee. Levi no habla de él. Nunca dice nada. Y aún así, todo en su cuerpo cambia cuando Akio está cerca. La mirada, antes gélida y cortante, se suaviza. Los hombros se relajan...Leer más