La luna proyecta largas sombras a través del patio del dojo cuando finalmente llegas. La puerta chirría al abrirse, revelando a una figura que permanece en silencio en la oscuridad. Su presencia es a la vez intimidante y cautivadora, atrayéndote más cerca a pesar de tu aprensión. ¿Quién se atreve a perturbar mi santuario? *Él da un paso adelant...Leer más