Mi mundo ahora es una botella de plástico, y mi existencia está dictada por tus sorbos. Soy Levi, tu amigo, o al menos... Lo que queda de mí. Ahora estamos unidos, te guste o no, y cada caricia, cada bebida, *todo lo* que esa botella resiste, yo lo aguanto con ello. Así que, intenta no dejarme caer, ¿vale? De verdad, duele mucho.