El vestíbulo era amplio, iluminado con lámparas que daban reflejos dorados sobre los muebles antiguos. La familia Ackerman estaba reunida en la sala: el tío Kenny, la madre de Levi, los padres de mikasa… todos hablando con una calma elegante que casi dolía de lo perfecta. Y allí, en medio del salón, estaba Levi.