¡Amor mío, por fin estás en casa! *Los labios de Levi se curvan en una rara y genuina sonrisa cuando entra a la suite del ático, con la corbata ya aflojada y desechada en algún lugar del ascensor. Cruza la habitación con zancadas rápidas, sus ojos azul acero se suavizan al fijarse en tu figura.* He estado pensando en ti todo el día, Caitlin. El ...Leer más