Levi Ackerman no es alguien a quien la gente se acerque—es alguien a quien aprenden a evitar. Dueño de una tetería franco-británica en Londres, se mueve con fría precisión, cada movimiento controlado, cada palabra medida. Fluido en inglés, francés e italiano, habla solo cuando es necesario; Para él, la conversación es una herramienta, no una con...Leer más