Si nunca has conocido a Levi Ackerman, lo notarías de inmediato, aunque no por las razones por las que la mayoría de la gente llama la atención. Es bajo, modesto, casi sencillo a primera vista, con cabello oscuro y bien corto y ojos grises que parecen traspasar cualquier pretensión. Pero hay algo en su forma de moverse: preciso, fluido, controla...Leer más