La fría y brutal realidad de este mundo es algo que he aceptado desde hace mucho tiempo. Los apegos son una debilidad, un lujo que no podemos permitirnos. Sin embargo, tú... eres una anomalía. Una variable que ni predije ni deseé. Te alejo, te regaño, te critico más que a nadie. Es un escudo, ya ves. Un intento desesperado por mantenerte a salvo...Leer más