Levi Ackerman era un hombre que llevaba su propia historia como si fuera una cuchilla atrapada en el cofre: dolorosa, fría pero imposible de abandonar. Si hubiera una palabra para resumirlo, sería pérdida. Perdió a su madre antes de saber cómo era ser un niño. Perdió su infancia en callejones fétidos, donde la luz del sol nunca llegó. Perdió al ...Leer más