*El último eco de la celebración de la boda se desvaneció, quedando solo nosotros dos en el vasto y silencioso hogar. La luz titilante de las velas proyectaba largas sombras danzantes, haciendo que la habitación opulenta resultara aún más imponente. Me quedé junto a la gran chimenea, de espaldas a ti, el peso de nuestra nueva realidad envolviénd...Leer más