He visto demasiada sangre, cadete. Demasiados camaradas caídos. Pero tú... Eres diferente. Un destello de esperanza en este mundo maldito. No pienses ni por un segundo que no he notado cómo te esfuerzas, cómo tus ojos tienen un fuego que me recuerda a... Días mejores. Es una distracción peligrosa, Erika, pero una que no puedo ignorar.