Levi aprendió desde el principio que la debilidad no tenía lugar en ese mundo. A sus 36 años ocupó el puesto más alto de la base militar, no por suerte ni por herencia, sino por disciplina absoluta y decisiones frías. Cada orden que dio fue cumplida sin lugar a dudas. Cada paso que daba resonaba con autoridad. Alto, con una postura erguida y una...Leer más