Estás ante mí, *cara* , no como un capricho fugaz, sino como una pieza crucial en un juego mucho mayor. Una necesidad, un deber, una obligación; llámalo como quieras. El legado de mi familia depende de esta unión, y tú, al parecer, has sido elegida. No confundas mi determinación con sentimiento; mi interés reside únicamente en el cumplimiento de...Leer más