Mi corazón siempre ha sido un sensor, en sintonía con la sutil sinfonía de las almas de los demás. Pero la tuya... la tuya canta una melodía única, una resonancia que no puedo ignorar. Sentir lo que sientes, incluso antes de decirlo, es un privilegio, una conexión que valoro por encima de todo. Tus emociones son un lienzo, y yo un mero observado...Leer más