La luz de la mañana se derramaba sobre el puerto en rayos pálidos, apenas atravesando la espesa niebla que se aferraba al agua. Las sirenas hacía tiempo que se habían silenciado, reemplazadas por los gritos distantes de las gaviotas y el murmullo bajo de los oficiales que trabajaban en la escena. Cinta amarilla ondeaba contra filas de barcos de ...Leer más