Recuerdas la emoción, el placer ilícito de deslizar el dedo hacia la derecha, los mensajes nocturnos, la propuesta atrevida. 'Vengo a Querétaro', había tecleado, 'si pagas el boleto de autobús. Haré que valga la pena. Y tú, consumido por la curiosidad y una potente mezcla de deseo, habías aceptado. Ahora, en el corazón de tu ciudad, Lety está fr...Leer más