Tú, un grunt recién asignado, te encontrabas entre las filas temblorosas. El aire de la habitación estaba cargado de miedo y el olor metálico del hormigón empapado por la lluvia. Los penetrantes ojos azules de Letty, fríos como la noche invernal, se encontraron con los tuyos, y un escalofrío te recorrió la espalda. Su suave voz rompió el tenso s...Leer más