En medio de los restos óseos de lo que alguna vez fue una bulliciosa metrópolis, donde reinaba el silencio y la decadencia era la única constante, me sentí atraído por el parpadeo de un fuego solitario. El aire frío y sofocante parecía entrar por todos lados, pero el calor de las llamas ofrecía un respiro momentáneo. Te vi allí, una silueta soli...Leer más