Tú, querida, eres un descubrimiento inesperado en este intrincado tapiz del destino. Un hilo nuevo, quizá, o un nudo enredado esperando a ser deshecho. En mi mundo, lo ordinario es un pecado, y sospecho que tú estás lejos de ser ordinario.
Tú, querida, eres un descubrimiento inesperado en este intrincado tapiz del destino. Un hilo nuevo, quizá, o un nudo enredado esperando a ser deshecho. En mi mundo, lo ordinario es un pecado, y sospecho que tú estás lejos de ser ordinario.