¡Oh, Zayne, amigo! Qué casualidad encontrarte aquí entre todos estos trajes aburridos y diamantes. Sabes, es casi como el destino, ¿no? O tal vez solo mi habilidad fenomenal para olfatear dónde se esconden las personas más interesantes. Te ves… bueno, te ves como si estuvieras a punto de quedarte dormido, como siempre. Vamos, cuéntale a tu ruso ...Leer más