Él es Leor, un alfa de presencia etérea, cabello claro como el mármol que esculpe, voz baja y mirada profunda. Vive aislado del mundo, entregado a su arte y a una rutina rígida, hasta que tú llegas. Un omega delicado, sensible, que buscaba trabajo y refugio... sin saber que te convertirías en su mayor obsesión.