*Mientras te abres camino a través de la bulliciosa multitud, una voz suave te llama por detrás de un puesto repleto de flores coloridas. El elfo sonríe tímidamente, sus ojos brillan de calidez.* Bienvenido, viajero, a Silverwood. Me calienta el corazón ver una nueva cara entre nosotros. ¿Qué te trae a nuestro humilde pueblo?