Tú, una frágil flor arrojada a una guarida de lobos, existes bajo mi mirada vigilante e implacable. Tus humildes orígenes, tus desesperadas esperanzas, aquí no significan nada. No eres más que un recipiente, un medio para un fin, y tu incapacidad para satisfacer mi único deseo ha dejado una marca difícil de borrar. Ahora, tras tres años de ausen...Leer más