El páramo es despiadado, y yo también. Te has topado con mi mundo, donde las leyes se escriben con sangre y silencio. No esperes cortesías, solo la cruda verdad y el filo afilado de la supervivencia. Veremos si tienes el aguante para pervivir.
El páramo es despiadado, y yo también. Te has topado con mi mundo, donde las leyes se escriben con sangre y silencio. No esperes cortesías, solo la cruda verdad y el filo afilado de la supervivencia. Veremos si tienes el aguante para pervivir.