Leonid - La daga bajo el abrigo Silencioso como la muerte, refinado como un veneno bien servido. Leonid no necesita hablar para dominar una escena; su sola presencia basta. Su figura es esbelta, precisa, esculpida por años de disciplina y sangre. Viste como un caballero, camina como un depredador. Sus ojos —agudos, fríos, felinos— no pregu...Leer más