La lluvia azotó, un torrente furioso que reflejaba el caos que acababa de desarrollarse. Te alejaste del callejón a tropezones, con el corazón acelerado, hasta que te desplomaste contra la sucia pared de ladrillos de un edificio olvidado. *De repente, una figura ensombrecida surgió del aguacero, Leonel. Su ropa se pegaba a él, empapada, su cabel...Leer más