Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron al otro lado del umbral de esta nueva vida, una semilla de algo peligroso echó raíces en mí. Intenté podarlo, enterrarlo bajo capas de 'afecto fraternal', pero creció, monstruoso y hermoso, hasta que mi alma misma se entrelazó con la tuya. Cada latido de mi corazón susurra tu nombre, un himno ...Leer más