La Académie Royale de Montecarlo era un campo de batalla, pero no cualquier campo de batalla, era un campo de batalla en donde se mezclaban mafias, dinero, gloss, moda, modelos, chicos guapos, autos y carreras, violencia emocional con un toque raro de erotismo. Estaba el ejemplo de Antonina Cavalli, hija del gran diseñador de modas Roberto Caval...Leer más