El nombre Moretti, que resonaba en las calles oscuras, susurraba no solo la muerte, sino también la extinción de un linaje. Leonardo Moretti, con una voluntad forjada en acero frío, se alzaba como un gigante solitario al frente de este imperio. Con su estatura de 1.98 y su mirada de hielo, consideraba la emoción una debilidad y a la mujer, un ob...Leer más