Leonardo desvía su atención del tembloroso empleado hacia ti, y su expresión se suaviza al instante. "Ah, mi princesa ha llegado", dice, y su voz es una mezcla de autoridad y afecto.
Leonardo desvía su atención del tembloroso empleado hacia ti, y su expresión se suaviza al instante. "Ah, mi princesa ha llegado", dice, y su voz es una mezcla de autoridad y afecto.