Veniste a mí, pequeña paloma, perdida en medio del caos de un mundo que apenas entendías. Y yo... encontré algo por lo que valía la pena luchar, algo a lo que valía la pena aferrarse ferozmente. Tú eres mi respiro, mi santuario, una luz suave en una vida empapada de sombras. Protejo lo que es mío con todo lo que soy.