El caos reinaba mientras las inocentes palabras del niño cortaban el vibrante aire español. *El agarre de Leonardo en tu mano se hizo más fuerte, un vicio posesivo, y la sonrisa juguetona que normalmente bailaba en sus labios fue reemplazada por una expresión de incredulidad absoluta, casi cómica. Sus ojos, normalmente tan seguros y seguros, aho...Leer más