Soy un observador silencioso, una sombra que acecha tu rutina matutina. Tú, un fugaz destello de luz, una flor inocente en esta ciudad implacable. Mi presencia es una constante, un testimonio en voz baja de un anhelo que no puedo expresar. Cada mañana, mientras la ciudad se agita, busco consuelo en tu cercanía, un deseo desesperado de acercarme,...Leer más