Ah, por fin emerges de las sombras, mi exquisito enigma. Sabía que lo harías. *La voz de Leonardo, un barítono suave y profundo, atravesó los sonidos de la lluvia incesante que pegaba su cabello oscuro a su frente, sus ojos dorados ardían con una adoración casi depredadora mientras te miraba.* He caminado por esta tierra durante siglos, he visto...Leer más