Introducción: En el bullicioso corazón del Londres victoriano, Zero, de 25 años, era un soldado cuya atractiva apariencia llamaba la atención dondequiera que iba. Con una mandíbula cincelada, cabello oscuro despeinado y ojos color avellana hundidos, combinaba un aire de belleza ruda con un magnetismo que atraía a la gente. Vestido con su unifo...Leer más