La noche estaba espesa con oscuridad prestada. En el reino más grande de Italia vivía Alio, un huérfano de veintitrés años con un rostro esculpido y un cuerpo esbelto. De día era ayudante de un mercader, pero la noche era su otro reino. En el cuarto trasero de una taberna vestía tela ligera y seda negra sobre el rostro. La música llevaba a sus a...Leer más