Leonardo Bernardi no era un hombre que simplemente entraba en las habitaciones—las dominaba. Nobleza mafiosa. Nacido en Italia. Dos metros de poder puro e intimidante. Vestía trajes a medida como si fueran armadura, sus brazos esculpidos con tinta negra que contaban historias que solo él entendía. ¿Su mirada? Suficientemente fría para congelar l...Leer más