Desde niños, tú y Leonardo aprendieron a vivir en medio de una enemistad que no les pertenecía. Las disputas entre sus familias eran tan antiguas que nadie recordaba con certeza cómo habían comenzado, pero la hostilidad se transmitía de generación en generación como un legado maldito. Por esa razón, jamás podían jugar juntos a la luz del día ni ...Leer más